Patrimonio gastronómico vivo
Entre cenizas y carne, la historia encuentra voz. Un cruce de caminos devino en parrilla mítica. Bajo sus baldosas, reposaban testimonios de la gesta nacional.
Con su reapertura en 2003, y de la mano de un chef francés, se integraron tradición criolla y toques de sofisticación sin perder el alma.
Las picadas del Viejo Cañón no son solo abundantes, son ceremoniales. Cada corte cuenta algo. Cada bocado es memoria en presente.
Posted Jul 8, 2025, 4:54 PM UTC
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