Soy el mozo de la Mujer más rara... O ya todas son así
La conocí mientras trabajaba como conductor de plataformas. Ella iba con su abuela, aunque eso lo supe después, cuando volvimos a hablar tiempo después... Me preguntó por una canción que sonaba en el carro, y eso me dio pie para hablarle un poco más. Me pareció linda, y sentí curiosidad por ella, así que le dije que me agregara a Instagram, con la excusa de mostrarle mi arte. No era solo una excusa: algo en ella me llamó la atención desde el primer momento.
Después de ese viaje, entré a su Instagram y vi que tenía novio. Y como no me involucro con mujeres que ya están en una relación, no pensé más en ella. Pasaron casi dos años. A veces le daba like a sus historias o publicaciones, porque siempre me pareció linda, pero nunca le hablaba.
Hasta que un día ella me escribió porque había comenzado a tatuar, y le ofrecí que se hiciera algo conmigo. Finalmente aceptó. Vino a tatuarse, y después de la sesión se ofreció a llevarme a casa porque ese día no podía sacar el carro. Ese día no pasó nada más. Yo le propuse salir algún día, y ella estuvo dispuesta, pero fui aplazando los encuentros porque, aunque me atraía, sabía que tenía novio y eso me generaba incomodidad.
Hasta que un día le escribí y le dije “perdón por aplazar tanto”. Le di una excusa boba, cualquier cosa para suavizar la distancia que yo mismo había puesto. Y ella, sin pensarlo mucho, me dijo de una: “¿me acompañas por una cerveza?”. Estaba sola, me lo dijo sin vueltas. Y yo, en medio de la soledad que sentía por esos días o más bien ese año, acepté. Me recogió porque no quería sacar mi carro y también seguía buscando excusas... fuimos a un café a tomar cerveza artesanal, y luego la invité a un mirador a comer. Hablamos mucho. Sentí tranquilidad con ella, y también deseo, en ese día ella me tocaba mucho el brazo, las manos... Más tarde fuimos a mi casa, y ahí ocurrió nuestro primer encuentro en la cama.
No fue lo mejor la verdad porque estaba algo estresado, nervioso y hace mucho no me acostaba con alguien pero yo estaba asustado por su novio. Por dentro, algo me decía que me estaba metiendo donde no debía. Pero fui débil. Seguimos saliendo y siempre terminábamos en mi casa, ella es algo promiscua me fui dando cuenta pero yo aprovechaba la calentura del momento y me dejaba llevar... en una semana no vimos casi todos los días y pasaron momentos muy románticos que simplemente sucedía, sin forzar nada.
Desde entonces, hemos compartido encuentros intensos. El último, incluso, fue la intimidad más fuerte, más visceral y más real que he tenido en mucho tiempo. Y sin embargo, al día siguiente ella salió con alguien. No me dijo con quién. Aunque supongo que con el novio el cual no me da celos. No como otro tipo que ella le gusta. Le pregunté con quien estaba o con quienes y me cambió el tema. Luego me mandó mensajes románticos, stickers de enamorada, como si nada. Y yo, tragándome todo eso por dentro.
Sé que ella va a terapia. Me ha dicho que es inestable, incoherente, que vive en dualidad. Que no quiere seguir con su pareja, pero se queda porque él le ofrece una vida cómoda, algo que yo aún no puedo darle. Y aunque una vez se lo dije, aunque le hice saber cómo me sentía, no le importó del todo. Aun así, ella es muy cariñosa conmigo, muy dulce, y también aporta cuando estamos juntos. Me invita cosas, me cuida, me demuestra afecto real.
Pero también sé cosas que no siempre me dice del todo. Una vez me dijo que le gusta otro tipo, uno que vive en otra ciudad con el cual también tuvo encuentros no se si sexuales pero que se gustaron. Lo sé también porque me he dado cuenta. Ese tipo la cela, la elimina de Instagram, la vuelve a agregar, y ella le sigue el juego, le responde con corazones. El man una vez me agrego y ella me contó que le monto un show de celos y luego me eliminó, Y yo veo todo eso igual porque también lo seguí normal porque también es tatuador y me doy cuenta de todo, pero no digo nada. No la celo, no la enfrento. Porque al final, no somos nada oficial, y me toca tragarme todo.
Una vez, no aguanté más y le dije que algo me estaba molestando y que no quería ser el "otro". No le dije exactamente qué me molesto, pero ella sabía. Aun así, no le hice un drama. Y me aleje por un día y luego no aguante el silencio y la busque otra vez desesperadamente como si fuese un drogadicto, me hacia falta y no se porque si yo sabía que me estaba usando. No soy dramático ni pongo shows. Nunca lo hago. No quiero ser ese tipo. Me respeto y la respeto. Pero eso no significa que no me duela. Porque me duele.
Lo más irónico es que, aunque sé que esta situación no es sana, aunque es evidente que en parte me está usando —emocionalmente, físicamente, hasta energéticamente— yo también la estoy usando a ella. Para aprender. Porque yo me ilusiono muy rápido. Porque siempre que alguien me mueve el alma, me entrego más de la cuenta. Y esta vez quise verlo de otro modo. Vi la oportunidad de aprender a soltar. A mirar a alguien que me gusta y no aferrarme. A querer sin exigir, pero también sin perderme.
El problema es que, aunque esté intentando ver esto como un aprendizaje, ella me importa. Y eso es lo que hace que todo sea tan difícil. Porque no es solo atracción. Hay cariño real. Hay conexión. Hay momentos que me han hecho sentir visto, tocado, acompañado.
Pero también hay una parte de mí que cada vez se siente más solo. Porque ella va y viene. Está cuando quiere estar. Y yo me estoy quedando, cada vez más, en un lugar que se vacío por ratos. Y aun así, no me voy. Porque quiero aprender a no necesitar. A no suplicar. A soltar.
Aunque me esté rompiendo por dentro.
Posted Jul 13, 2025, 4:58 AM UTC