¿Gay y católico? ¿Cómo solucionar el conflicto?

NSFWConsejos :snoo_smile:

Seré muy honesto:

Soy un hombre católico de alrededor de veinte años. Mi devoción y mi vida es de Dios… peeeero resulta que también, dicho vulgarmente, “soy gay”, o más bien, tengo atracción hacia el mismo sexo.

Contexto: soy masculino, y creo firmemente en que la masculinidad y la feminidad están determinadas profundamente por la genética y la biología, y más porque soy amante de las ciencias biológicas. Me gustan los hombres masculinos: que hagan deporte o gym, que se muevan y actúen como hombres, que sean rudos, varoniles, racionales, etc. La verdad me chocan los hombres que gimen como mujer (hasta para gemir se puede ser masculino), o que tienen modos. Me gusta coger con hombres, pero no con “macho-menos” o afeminados, y eso nada ni nadie me hará cambiar de opinión. Aborrezco también los hombres que son muy promiscuos o grotescos a la hora del sexo: escupir para lubricar, que les gusten los nalgones (me chocan los nalgones que se sienten viejas), y lo que literal ha hecho que pierda la erección a la mera hora es que se refieran a eyacular o venirse o correrse como “dame leche”, “ordeñar”, o que quieran que me venga en su boca o que yo pruebe su semen, o que me metan el dedo en la boca, chupar el culo o que me lo chupen LO ODIO. He llegado incluso a preferir ser de “rol neutro” o a sólo hacer espadazos (xD) porque neta odio que les guste ser tan grotescos.

Ahora: digo todo esto porque entre hombres somos así. Lo típico de ponernos apodos, hacernos carrilla (ojo: sin confundir con humillación o deslealtad), jugar a las luchas o golpearnos, ponernos a prueba entre nosotros… es parte de la belleza de ser hombre. Y literal me da disfunción eréctil el sólo pensar en los aliades o en los progres deconstruides. No es lo mismo hacerle saber a un hombre que está gordo, que hacérselo saber a una dama. Entre hombres nos ponemos siempre a prueba, pero con las mujeres somos caballerosos y las respetamos… al ser nosotros, como diría Víctor Hugo, “las más elevadas de las criaturas” por eso nos llevamos como nos llevamos, incluso en el sexo, las citas y el cortejo. Pero no podemos tratarnos entre hombres como “los más sublimes de los ideales” porque esa devoción sólo se le da a la mujer por su naturaleza.

Lo extraño de todo esto es que, gracias a Dios (y lo digo con toda seguridad y sin titubeos, y sin importarme que me llamen ”aleluyo” o cualquier otra mamada de quienes ni una vez en su vida se han molestado en interpretar correctamente la Biblia o leer el Catecismo), he logrado de cierta forma sanar mi masculinidad y mi heterosexualidad, comenzando por reconciliar muchos de los conflictos que tuve con mi padre, al que ahora a pesar de sus defectos lo honro como el padre terrenal que Dios me dió, y si bien me duele recordar las heridas que causó en mí, cada vez más lo veo como Jesucristo ve a los pecadores. Me es muy grato compartir también que me siento cada vez más masculino: voy al gym y me reto a mí mismo, mi forma de caminar y mi postura han cambiado a ser más masculinas (osea, de ir con el pecho afuera y todo eso), me intereso más en los deportes, en el fútbol, he sido más de reparar cosas en mi casa últimamente… en pocas palabras, me estoy reconciliando de una manera sin duda milagrosa con mi masculinidad, con el varón que Dios hizo de mí, y eso no lo cambiaría por nada, ni siquiera por coger con quien sea, y sin importarme un miserable comino lo que la jauría de perros me ladre.

Entonces, ¿por qué cuentas cómo te gustan los hombres y eso? Bueno: sí sigo teniendo todavía esa piedrita en el zapato de que de repente mi libido se descontrola, y termino recordando los machos con los que cogía, cuando me venía bien rico después de darme bien duro por el culo y todo eso. En particular, al abrir de vez en cuando mi caja de pandora y ver videos de sexo gay que neta me dejan babeando. Malamente, en mis oraciones, le digo a Dios: “¿por qué no me dejas “pecar”, pones un hombre en mi camino que haga ese match conmigo, al menos para cerrar este ciclo? Cosa que reconozco está súper mal, pero cosa que a la vez no deja de tentarme y tentarme. Fantasear con encontrar a ese “bro” que matchee conmigo y que llevemos una relación como si fuéramos… pues eso… bros… y que nos llevemos como hombres, hagamos cosas de hombres, y pues que nuestro amor sea algo más como Aquiles y Patroclo, o David y Jonatán.

También tengo ese conflicto de, en mis oraciones, decirle a Dios: ¿y qué tal que una relación así sí es viable?

En fin… tal vez le dé continuación a este post, así que si desean seguirme, adelante.

Ah, por cierto: tengo también un fetiche (hasta la palabra me incomoda) por los pies de hombres. Los pies grandes, sobre todo. Con vello, y olor a feromonas y sudor (que ojo, es muy distinto a suciedad, cosa que en definitiva no me va como a los weirdos que les gusta oler calcetines y esas cosas). Lo mismo con las axilas…

Posted Jul 17, 2025, 8:33 AM UTC

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