La carne recuerda.
Hay una razón por la que ya no como carne roja.
Porque sangra igual que ellos, porque se retuerce en mi boca y porque me susurra cosas demasiado extrañas.
Tal vez estoy un poco cansado de que las cosas u objetos me hablen, y sí, la carne me habla. Cuando la corto, cuando la abro en canal, me dice quién fue, me cuenta cosas que no debería saber; como que él engañaba a su esposa, que ella dejó morir a su perro, que el niño… que el niño quería morir, tal vez asi no me siento tan culpable por esas personas.
El punto, es que a veces, mientras cocino, el vapor me trae imágenes: manos que tiemblan, lenguas cortadas, el cuello dogollado o los cuerpos desmembrados, y en ese momento, ya no sé si estoy cenando o confesando.
Porque hay momentos en los que la carne me recuerda que yo también fui alguien, pero entonces me toco el pecho y no encuentro corazón, sino solo ruido, un tambor hecho de huesos y resentimiento.
Y ya no me queda mas que seguir masticando.
Posted Aug 13, 2025, 11:34 PM UTC