Me gustó mi profesor 13/30
Tenía 13 años y estaba convencida de que los pedos era solo para aterrarnos.
Él tenía 30. Era el tipo de hombre que no buscaba atención, pero la atraía sin esfuerzo. Profesor invitado en un taller de arte, con voz grave y mirada que parecía atravesarte. Yo era una estudiante, pero desde el primer día, algo en su forma de hablar me hizo sentir vista. No como una niña, ni como una alumna. Como una mujer.
Al principio, solo intercambiábamos miradas. Largas, silenciosas, llenas de algo que ninguno se atrevía a nombrar. Luego vinieron las conversaciones después de clase, los comentarios que rozaban lo íntimo sin cruzar la línea. Hasta que una tarde, mientras revisábamos mi proyecto en su estudio, me rozó la mano. No fue un accidente. Y yo no me aparté.
Esa noche tarde, me quedé. No por el proyecto. Por él.
Su taller era pequeño, lleno de libros y olor a café viejo. Me ofreció té, y hablamos durante horas. Cuando me besó, porque lo hizo!, fue como si el mundo se detuviera. Me besó con hambre contenida, con manos que temblaban por respeto y deseo. Me llevó a uno de los escritorios como si estuviera pidiendo permiso con cada paso. Y yo lo di todo. No por rebeldía, sino porque nunca me había sentido tan deseada… ni tan segura.
anos tocabamos siempre, en secreto. Nos escondíamos detrás de horarios y excusas. Pero en su taller, no había reglas. Me con su cuerpo enredado en el mío, con sus labios en mi cuello, con sus palabras susurradas como confesiones. Jugábamos con el peligro: mensajes ocultos, encuentros fugaces, caricias robadas en pasillos vacíos.
Sabíamos que no debíamos. Que había normas, expectativas, juicios. Pero también sabíamos que lo que teníamos era real. No era solo sexo. Era conexión. Era ternura disfrazada de deseo. Era amor, aunque nunca lo dijéramos en voz alta.
Y aunque el mundo nunca lo entienda, yo sí. Me enamoré de lo prohibido. Y él… él me enseñó que a veces, lo que no se debe, es justo lo que el alma necesita..
Posted Aug 14, 2025, 12:41 AM UTC