Proyecto Akrasia segunda parte
Capítulo 2
El doctor Javier Aramis Baxter, un investigador muy talentoso, siempre parecía estar no dos, sino diez pasos adelante, siempre de traje. Lo que tenía de intelectual también lo tenía de criticado: buscaba resultados a cualquier costo y se convirtió en uno de los doctores más temidos del instituto. Había un rumor que nunca se confirmó: que hizo un experimento con niños del instituto porque creía que podían ver más allá de la muerte, y que planeaba una “muerte programada” para probarlo, pero nunca hubo pruebas ni intervención de la policía.
Y ahora este hombre, con todo el perfil de un asesino, quería trabajar conmigo para descubrir qué le ocurrió a Emerson.
Al día siguiente, un enorme cartel de bienvenida para Baxter apareció en el instituto. Muy típico de Leonard, siempre intentando que pareciera que todo estaba bien. No le di importancia. Al llegar a mi oficina, Lucía ya estaba allí organizando toda la información. Para ese momento estaba muy comunicativa, incluso haciendo sus propias conjeturas; por absurdas que fueran, coincidían con mis sospechas: Baxter tuvo algo que ver. Era extraño que desapareciera tanto tiempo y regresara justo en este incidente.
Pero no pasó mucho tiempo antes de que lo escucháramos.
"Nunca las cosas son como parecen", dijo Baxter, y creo que nos escuchó.
Lucía, intrigada y sin guardárselo, preguntó: "¿Qué tuviste que ver con el caso de Emerson?"
Baxter respondió con calma: "Si hubiera querido matar al doctor, lo hubiera hecho hace cinco años."
Yo le contesté: "Eso no garantiza que no seas cómplice."
"Ya aporté mi conocimiento, y sabes que eso no lo regalo", dijo Baxter. "Apoyé a la policía, y lo más probable es que te llamen. Además, tengo información que te puede servir."
Seguía dudando, pero esa información sonaba importante.
En ese momento sonó el timbre de mi teléfono. Era Héctor.
"Encontramos huellas del posible asesino. Queremos que las revises a la brevedad."
Estaba segura de que iban a descubrir que Baxter era el asesino, así que lo hice venir conmigo, así no huiría cuando vieran que sus huellas coincidían. Llegamos a la estación de policía. Héctor nos recibió. Lucía pensaba lo mismo que yo y estaba a la defensiva.
Pero al llegar al departamento forense, vimos el resultado,las huellas no eran de Baxter. Eran de un alumno del instituto.
No lo podía creer. Hasta Baxter, que nunca muestra sorpresa, abrió un poco los ojos. Aunque enseguida retomó su actitud de siempre.
Por eso me encanta reprobar estudiantes, dijo sin emoción.
En cuestión de minutos llegamos con tres patrullas al instituto, en cuestión de minutos para buscar al estudiante de las huellas, Se llamaba Martín, que es un alumno de intercambio, sin embargo cuando llegamos, ya era tarde: no estaba por ningún lado. Hacía apenas una hora había sido visto en la escuela, pero ahora parecía haberse desvanecido. Más patrullas llegaron y lo que empezó como una búsqueda se convirtió en una especie de cacería dentro del instituto.
Nos dividimos en grupos con los oficiales para revisar pasillos, laboratorios, salones cerrados. Cada minuto aumentaba la tensión. Y entonces, después de solo diez minutos, ocurrió lo impensable.Martín estaba muerto en los baños.
Sentí un vacío absoluto. El asesino estaba más cerca de nosotros de lo que imaginábamos. Lucía y Baxter llegaron rápido. No tardaron en ver la escena. Los oficiales rodearon el lugar con cinta, pero Baxter entró sin pedir permiso: Es ilegal, es una escena del crimen, te pueden culpar, eso le dijeron los oficiales, pero él siguió avanzando. Y entonces encontró algo. Otra carta. Con el mismo mensaje: “No confíes en quien solo te da órdenes”.Nadie entendía nada. Ni los oficiales. Dos muertes y el mismo aviso.
Esa noche, revisando uno de los últimos videos de Emerson, una frase me hizo detenerme. Todo tiene un costo. No sé por qué, pero sentí que debía ir a su casa. Necesitaba buscar algo que no sabía nombrar, cuando llegué, había un libro en la puerta. Hansel y Gretel. Lo abrí. Estaba completamente en blanco, excepto por la última página. Solo decía una palabra. Akrasia.
Regresé a casa sin saber qué pensar. Emerson quería decirme algo, pero yo no podía verlo. Hasta que empecé a unirlo todo.
· Akrasia.
· Hansel y Gretel.
· No confíes en quien solo te da órdenes.
Es Leonard!!!
Él fue quien ordenó el nombre. Él siempre daba las órdenes. Él era la única constante, sin embargo antes de ir a hablar con él, tenía que pensar bien qué decir. Leonard no iba a dejar que nada dañara su imagen. pero sobre todo entender: "No confiar en la orden, sino en el criterio propio".
Continuará...
EVS
Foto del Dr.Javier Aramis Baxter, de la galería de mejores científicos del instituto.
Posted Dec 1, 2025, 2:57 AM UTC