Blog 5: Cómo priorizo personas, recursos, tareas y actividades (desde mi experiencia en psicología y desarrollo de software)
veces siento que trabajar entre la psicología, los proyectos, la docencia, la investigación y Materworks (mi empresa de desarrollo de software) es como jugar Tetris en modo difícil. Si no priorizo bien, todo se me cae encima.
Con el tiempo, entendí que priorizar no es decidir “qué hago primero”, sino dónde pongo mi energía para que el sistema completo avance sin romperse. Y aquí quiero contarte cómo lo hago desde mi mezcla de psicólogo + ingeniero + emprendedor.
1. Priorizar personas: donde realmente empieza todo
Hay días en los que siento que acompañar a las personas es mi tarea más importante. Y no me refiero solo a lo emocional: hablo de cómo funcionan dentro del sistema.
Cuando priorizo personas, pienso en tres cosas:
- Autonomía: Si alguien está recién entrando, cambiando de rol o simplemente perdido, lo priorizo. Un buen soporte al inicio evita mil problemas después.
- Impacto en el flujo de trabajo: En toda organización, hay personas que son nodos. Si se bloquean, todo se bloquea.
- Señales de desgaste: Mi parte psicóloga siempre está atenta a cambios en conducta, energía, ritmo. A veces la prioridad es simplemente evitar que alguien se queme.
Este tipo de observación humana también se refleja en cómo diseñamos software: si entendemos a las personas, podemos construir sistemas que realmente las respalden.
2. Priorizar recursos: aceptar que nada es infinito
Aquí es donde mi lado ingeniero sale a flote.
Antes de gastar un recurso, me pregunto:
- ¿Qué pasa si no uso este recurso ahora?
- ¿Este recurso genera un impacto positivo claro?
- ¿Es crítico o reemplazable?
En Materworks trato de cuidar especialmente los recursos “críticos”: el tiempo de ciertas personas clave, herramientas técnicas específicas o periodos de alta demanda.
Para mí, un recurso escaso + impacto alto = prioridad inmediata.
3. Priorizar tareas: lo que realmente desbloquea el avance
Cuando la lista de tareas crece, uso una mezcla de métodos que funcionan bien en la vida real:
- Matriz de Eisenhower (pero sin fanatismos).
- RICE, especialmente en decisiones técnicas o de producto.
- La pregunta clave: ¿qué tarea desbloquea más tareas después?
Si una sola acción hace que todo fluya, esa es la que hago primero, incluso si toma poco tiempo. Lo que quiero es mantener el sistema “desatascado”.
4. Priorizar actividades: pensar en macro, no en micro
Las actividades son más grandes que las tareas: son bloques de movimiento.
Cuando priorizo actividades pienso en:
- Si se alinean con mis objetivos generales, ya sea académicos, clínicos o de Materworks.
- Qué tantas dependencias tienen detrás.
- Cuánto impacto generan en otras personas o áreas.
Por ejemplo, en software, no puedo avanzar en un módulo complejo si antes no cierro bien la lógica base. En psicología pasa igual: no puedo pedir habilidades sociales complejas si antes no trabajé la atención conjunta.
5. Mi método personal para unir todo: simple y útil
Terminé creando un modelo casero que me funciona bastante bien. A cada cosa le pongo un puntaje rápido del 1 al 5 en estas áreas:
- Personas: urgencia humana, autonomía y desgaste.
- Recursos: escasez, costo y criticidad.
- Tareas: impacto directo y desbloqueo.
- Actividades: alineación estratégica y efecto sistémico.
Sumo los puntajes.
Lo que más alto queda → va primero.
Lo que queda bajo → o lo programo, o lo elimino.
Es mi propia versión del “índice de priorización inteligente”, y algún día quiero automatizarlo dentro de un software interno para Materworks.
Reflexión final
Para mí, priorizar es una mezcla de psicología, lógica, intuición y diseño de sistemas. No es perfecto, pero me funciona porque respeta una verdad simple: no estoy ordenando tareas, estoy ordenando impacto.
Y cuando priorizo bien, siento que trabajo mejor, vivo más tranquilo y construyo cosas más coherentes.
Posted Dec 1, 2025, 3:05 AM UTC