O siempre
Pensé que mi vida era mala, pensaba que no tenía a nadie, que nadie me veía, que nadie me escuchaba. Siempre estuviste ahí, aun cuando yo finalizaba tus llamadas de medianoche de manera grosera para que dejaras de “molestar”; estuviste ahí cuando lloraba, cuando nadie me prestó atención. Estuviste ahí, aun cuando yo, en mi inmadurez, desquitaba mi coraje contigo diciéndote cosas feas. Nunca me dejaste sola; estuviste conmigo, siempre dispuesto a brindarme tu hombro para que yo pudiera llorar tanto como quisiera. Soy una mala persona. Yo te traté de la peor manera. Perdóname. Sé que desde hace mucho tiempo ya lo hiciste, pero siento un vacío en mi vida. Amé demasiado tarde y, si pudiera regresar el tiempo, no lo haría. No cambiaría nada, no cambiaría ni una sola acción que cometí, porque sé que ahora estás bien con otra persona, y prefiero que me recuerdes como un “tropiezo” en tu vida, para que no voltees ni un segundo hacia atrás.
Tú mereces todo lo bonito en el mundo y yo nunca fui suficiente para dártelo. Me alegra verte sonreír, verte feliz después de tanto que viviste. Tú, más que nadie, lo mereces. Tú siempre fuiste, eres y serás suficiente. Tú mereces ser amado de la manera más bonita que puede haber; mereces sonreír todos los días, mereces tener un apoyo incondicional.
Aun recuerdo esa vez que te mandé mensaje cuando estaba llorando y enseguida me llamaste. Te pedí perdón y me respondiste: “No pasa nada, te perdono. Desde hace mucho tiempo te perdoné. Échale ganas y no llores, eres una buena persona”. Después de esa llamada lloré toda la noche. Parece ridículo, yo sé, pero en mi mente solo estaba el pensamiento de “no merezco nada; todo lo malo que me pase es porque me lo gané”. En mi mente se repetía la frase “no merezco ser amada”, “soy una mala persona”. Pero al escucharte a ti, a quien había lastimado, hizo que mi sentimiento de asco hacia mí misma fuera desvaneciéndose con el pasar de los días.
Han pasado los años. ¿Por qué sigo pensando en ti? ¿Por qué, a pesar de todos estos años que pasaron, sigo aquí llorando? Hubo algo muy irónico que publiqué: “Las personas buenas jamás se olvidan”. Es cierto: las personas buenas jamás serán olvidadas. En mi mente habitará la culpa y la nostalgia de tu recuerdo, hasta que llegue el día en el que mi cerebro se apague.
Posted Dec 9, 2025, 9:43 AM UTC