Carretera querida
Frágil y débil corro
con el ligero viento que me sopla
y que erige del suelo la humareda que abruma
toda razón y todo
sentido en mí. Me dejo
llevar por las corrientes invisibles
y dejo que mis ojos vean los girasoles,
los nardos, los jacintos, los claveles,
las azucenas blancas, los rosales de fuego,
los narcisos cayendo, las bellas margaritas
que coronaron a mi novia en sueños.
Dejo que el oído mío
escuche los proverbios en el viento,
los salmos en el canto de los ríos
y el orquestal rugido del silencio
cuando la noche fría
baña en su oscuridad crepuscular
el cielo mío. Dejo que mi boca
pruebe el fruto prohibido,
la sal en las mareas,
la azúcar en tu ombligo, la arena en tu castillo,
la amargura en tu lengua de serpiente
y el delirio en el fondo de esta copa.
Yo dejo que mis manos
toquen el viento, el árbol,
todas las flores, todas las estatuas,
todos los monumentos,
todas las armas, todas las nubes en cielo
y el asfalto de negro cuerpo que eres,
carretera querida.
Posted Dec 29, 2025, 6:29 PM UTC