La llamada equivocada.
Hace un tiempo, trabajaba de noche en un supermercado en Bogotá. Eran como las 11:30 p.m., casi todos los clientes se habían ido y yo estaba haciendo inventario. La tienda estaba silenciosa, solo con el sonido de las luces fluorescentes y mi propio paso. Mi celular sonó. Era un número que no conocía. Normalmente no contesto números extraños, pero algo en ese momento me hizo tomarlo.
—Hola —dije. Una voz masculina, normal, tranquila, me respondió: —¿Estás sola?
Me congelé. La voz era muy normal, pero la pregunta… no lo era. Miré alrededor, y efectivamente no había nadie más en la tienda.
—Sí… estoy sola —dije, tratando de sonar tranquila. —Perfecto —contestó. —Te estoy viendo. Sentí como si me hubieran dado un golpe en el pecho. Mi corazón empezó a latir a mil por hora. Traté de decir algo, pero no salió. La llamada se cortó.
Temblando, guardé el celular y miré hacia la entrada de la tienda. Nada. Todo estaba normal. Pensé que era una broma de alguien, o que me estaba imaginando cosas.
Volví a mi trabajo, tratando de calmarme, cuando mi jefe apareció inesperadamente por el pasillo. Me preguntó qué me pasaba. Le conté la llamada. Se quedó serio y me dijo:
—Ese número… alguien ha estado llamando desde ahí a varias tiendas. Siempre preguntando lo mismo. —¿Y qué pasó con ellos? —pregunté, todavía temblando. —Nunca sabemos. La policía dice que no han atrapado a nadie. Solo desaparecen cosas… o gente.
Esa noche cerré la tienda con cuidado, mirando constantemente hacia afuera. Cuando llegué a mi casa, mi celular tenía otra llamada perdida de ese mismo número. Nunca volví a contestar.
Posted Mar 8, 2026, 8:14 PM UTC