La primera novia, la primera en todo

NSFWRelato

⚠️ alerta de relato extenso ⚠️

Bueno, ahora les contaré de mi primera novia "Fabiola", a quien conocí por un grupo de amistades de cq.

En resumidas cuentas me armé de valor para hablarle, nos llevamos muy bien y vaya que pronto surgió un interés y afecto genuino en ambos.

De hecho, al pedirle que fuera mi novia en una típica propuesta frente a sus compañeros de clase a primera hora de la mañana. Nos fuimos a las canchas que estaban solas, nos abrazamos, en serio estábamos temblando y dimos el primer beso.

Fab era bonita, lindo rostro y figura que llamaba la atención; lo primero en que se clavaban las miradas eran sus pechos que de por sí eran grandes 🥴 con el paso de los años ese se volvió su mejor atributo, cadera relativamente definida que llegaba a un buen trasero y piernotas pero se disimulaba muy bien con el uniforme.

Cuando nos dimos el primer beso, no dude en llevar con timidez mis manos a sus nalgotas, soltamos una risa nerviosa y nos seguimos besando. Ella sabía que sus padres no la dejarían tener novio, pero me esforcé por caer en su gracia y llevar todo en paz, me costó pero lo logré. A pesar de vivir algo distanciados, me quedaba cada tarde con ella y salíamos solamente a un parque cerca de su casa por instrucción de sus padres. Con la calentura de esas edad nos arreglamos para salirnos con la nuestra. Nos escondíamos entre juegos, árboles, lugares tranquilos pero seguros para besarnos apasionadamente, aún sin manoseos pero no nos faltaban ganas.

Hasta cierto grado de confianza que pusieron sus padres sobre mí, pudimos tener una salida al cine pff ya saben lo que estábamos pensando. Ella dijo que llevaría puesto algo bonito, a mí me valió madre y me fui lo más cómodo posible para nuestras precoces travesuras. Fui por ella a su casa, pasamos un ratito al parque y luego por un helado a la plaza antes de entrar al cine. Elegimos el asiento idóneo en un horario menos concurrido. Desde que entramos no pudimos resistirnos a besarnos como locos. La rodeé con mi brazo hasta que rozara su pecho con mis dedos y ella se recostaba sobre mí poniendo su mano en mi pierna. Las caricias cada vez eran más intensas y obvias. Ya no pude resistirme y metí mi mano en su bra pfff la maravilla de por fin acariciar esos pechos, eran grandes, apenas cabía en mi mano y no dejaba de palpar para sentir su suavidad y firmeza a la vez, llegar a su pezón me encendió tanto que sin pensarlo las saque de su bra y masajear una y luego la otra, pero la mentada blusa me impidió comerlas como debía. En esos instantes su mano ya se había metido a mi ropa interior, de manera inexperta creo que igual que yo, no dejaba de apretar mi vrg como si fuera una esponja o juguete de goma, pero lo hicimos durante bastante tiempo para que me dejara con la vrg goteando y no, no pude usar mis dedos para eso que están pensando, su pantalón o ella misma se resistía a eso todavía.

Salimos del cine bien enrojecidos del rostro. Comimos helado y la pasamos lindo el resto de la cita. La llevé a su casa en el horario debido. Cuando llegué a casa fui recompensado con unas buenas fotos de lo que había hecho, me explotó la cabeza de tener un vistazo del buen par de tetas pálidas con pezones apenas rositas y las marcas que habían dejado mis manos. Con tales recompensas terminé lo que mi pene estuvo esperando. Ahora que ya las había visto tenía más deseo de tenerlas frente a mí y comerlas como nunca.

Planeamos la siguiente cita. Afortunadamente yo tendría casa sola, pasé mucho antes del horario acordado a su casa, saludé a su madre - que tampoco estaba mal, pero equis, Fab era lo mejor - subimos al coche, nos besamos cuando parábamos y le daba apretones a ese lindo par. Vestía una blusa o camiseta pero como tirantes de esas que dejan a la vista los brazos y shorts de mezclilla que apenas podían contener esos muslos y revelaban al fin su buen trasero.

Me apresuré a llegar a casa. Inmediatamente entramos a la sala, nos comíamos a besos, mi mano le hacía cosquillas en su vientre y así podía desabrochar sus shorts, dejó de besarme para hacer lo mismo con mis jeans. Ambos metimos la mano en la entrepierna del otro, al mismo tiempo que ahogamos el suspiro con besos incansables. Yo sentía al fin su calor, su piel, su vello suave y al fin unos labios que estaban húmedos e instintivamente comencé a mover de arriba abajo, me mojaban más mis dedos hasta que pude entrar y visualizando todo en mi mente para acariciar donde más provocaba sus gemidos, estaba plenamente concentrado en eso que no me dí cuenta que dejó de intentar masturbarme y solo apretaba mi pene. Abrí un poco los ojos y ella estaba igual apenas mirándome entre besos y jadeos por mi masaje.

Mi mano cambiaba de ritmo, los metía y sacaba, acariciando por dentro y fuera, volvía a masajear hasta llegar a lo superior y encontré su botoncito mágico que eso la retorció más - luego supe que era su clit00ris - me di cuenta de su reacción que ahora tenía toda mi atención ahí, conforme lo hacía sus gemidos se volvían chillidos agudos hasta que perdía fuerza en sus piernas y caía rendida sobre el sofá conmigo encima de ella. Después de unos instantes me detuvo apenas formulando palabras, su cara de un placer desconocido por fin revelado me encantó.

Sin decir nada, se puso de rodillas, terminó de bajar mis pantalones y lo que no hacía a la perfección con su mano lo lograba con la boca. Para ambos el primer sexo oral, nunca hubo sensación igual, sentir su calidez y lo húmedo me daba la sensación de meter más, pues solo se concentraba en la punta apenas lamer el tronco; así que tomé su cabello y se preparó para meterlo completo en su boca, realmente apenas pudo hacerlo un poco más de la mitad y así seguí con varias embestidas a su boca hasta que lo hizo por sí misma. Sin avisar ni nada llegué al orgasmo, me preocupé apenas unos segundos pero el furor y excitación me ganaron, sinceramente no me importó que escupiera un poco al piso. Se levantó, corrió al baño a limpiarse y salió para dejarse caer sobre mí, nos besamos tan lindo por un rato. Le pregunté por las marcas que había dejado en sus pechos, me las mostró y dijo que apenas seguían visibles, le pedí perdón por lastimarlas así pero me respondió que no me preocupara sino que era lindo porque cuando las veía se acordaba de mí. Le dije —entonces les dejo otras marcas para que me recuerdes— y ella solo dijo —¡Sí pero en donde no se puedan ver— Pff obviamente ya había pensado en chupar y saborear como loco esos pezones cuando las acercó a mi boca. La sensación en mi lengua era exquisita (desde entonces son de mis atributos preferidos) y aunque sea o no del agrado de muchos a nosotros nos pareció tan romántico que hiciéramos chupetones en nuestros cuerpos. Ella los hacía en mis brazos e ingles y yo solamente en sus tetotas.

Después de una peli, botana y besos interminables, se arregló como si no hubiera pasado nada. Subimos la auto y aunque la dejé un poco tarde a casa, no hubo tanto problema. Seguimos charlando por Viber en ese entonces todavía no sabíamos de eso llamado WhatsApp. Recibí otra recompensa de foto, mi par de consentidas en todo su esplendor con marcas pequeñas rodeando sus pezones.

Estaba tan feliz, me sentía afortunado y también agradecido. Hacía todo lo posible para tener las cosas bajo control, no echarlo a perder pero sabía que al estar juntos tendríamos esa fogosidad sin importar qué.

Posted Apr 2, 2026, 10:36 PM UTC

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