La profanacion de una tumba consumió a ese jóven
Soy periodista y cubro policiales desde años,apenas llevo viviendo un año en esta ciudad.Miki el hijo de mi amigo Esteban,tenía 18 años y la arrogancia de los que creen que la muerte solo le ocurre a otros. Su primer trabajo fue en el departamento de obras del municipio,una tarde de llovizna helada,con el cielo color plomo y una temperatura que habia bajado de golpe,le ordenaron notificar una infraccion en un sector del camposanto.
Al lado de donde trabajaban los albañiles,se alzaba una estructura que parecía exudar sombra:el antiguo y lúgubre Mausoleo de la viuda Macaria.El aire alli era distinto un olor a formol nauseabundo,rancio,se le metió en la nariz,raspandole la garganta como si hubiera tragado vidrios rotos.Miki ignorando la advertencia del maestro albañil que sólo se limitó a hacer la señal de la cruz,se acerco a mirar,entró y tomó un rosario que estaba junto a la cruz principal de la viuda,sin querer soltó ese rosario al querer dejarlo en su lugar las manos torpes y temblorosas echaron la cruz principal que cayó al suelo y se rompió,por los años ya no era tan resistente.Escuchó un crujido de madera pudriendose,en el suelo vió unas huellas de pies mojados,golpes violentos desde el interior de la cripta como si algo estubiera tratando de romper el cajón para salir.
Al darse vuelta para huir,la vió.A unos pasos. No era un espectro borroso,era una presencia física,pesada y pútrida.Llevaba una mortaja marrón que se desacía en jirones húmedos y pegajosos. Su piel tenía la textura del pergamino remojado en sangre,tensada al extremo sobre los huesos. El ojo izquierdo era una bolita blanca,lechosa que parecía brillar con una luz muerta y cuando abrió la boca para exhalar un vaho a carne descompuesta,Miki vió sus dientes puntiagudos afilados como clavos de hueso que sobresalían de unas encías negras. A sus pies la tierra hervía:miles de gusanos y cucarachas brotaban de debajo de su mortaja en una marea asquerosa.Miki no aguantó la escena y el hedor,cayó de rodillas y vomitó un charco de líquido negro espeso y aceitoso,como petroleo rancio que apestaba a viceras podridas. Cuando logró reponerse,la anciana ya no estaba,pero escucho como la pesada puerta del mausoleo se cerraba con un estruendo metálico que le heló la sangre.
Esa misma tarde,al subir a su auto para escapar,Miki sintió que el asiento de atrás se hundió bajo un peso invisible. Por el espejo retrovisor no vió a nadie,pero una voz quebrada,que sonaba como a roce de dos piedras de cementerio,le siseo al oido "Ahora yo me voy contigo".
Desde ese momento su vida se convirtió en un matadero sicológico. En siete días el muchacho se consumió hasta quedar hecho un despojo. Entró en un cuadro de paranoia y esquizofrenia extrema,no dormía por que juraba que al cerrar los ojos,los colmillos de la viuda le desgarrarían las pupilas,Miki decía tener un frío sepulcral,empezó a lesionarse de forma maniaca.
Usaba cigarrillos y encendedores para quemarse los antebrazos,hasta que la piel se le caía,dejando la carne viva y cabornizada al descubierto. No se detuvo ahí,en un ataque de locura se quemó las orejas con el metal hirviente de una cuchara,gritando que necesitaba sellar sus oidos para dejar de escuchar los susurros de la viuda. Sus brazos eran un mapa de ampollas reventadas y supurantes que olían a pelo quemado y muerte.
Vomitaba constantemente esa bilis negra,una sustancia tan corrosiva que parecía quemar la losa del lavabo.
La madrugada del septimo día,Esteban me llamó desesperado,al llegar al departamento de miki,el olor a formol era tan fuerte que casi se podía masticar.
Encontramos a miki muerto en la bañera,vestido como para salir,como si lo hubieran preparado para su propio funeral.
El cuerpo estaba hinchado,la piel tensa y brillante sobre las quemaduras emergidas de sus brazos,se había ahogado pero no había marcas de peleas ni golpes,estaba allí con la mandibula desencajada en un grito eterno.
Lo peor ocurrióen la morgue,mientras esperábamos con Esteban,vimos que algo se movía detrás de los labios de miki,un bulto subía por su garganta con espasmos violentos. El forense le abrió la boca y retrocedió con un saco total:una marea de guaanos blancos,marrones y megros comenzó a desbordarse de su garganta,xayendo sobre la mesa de acerocon un sonido humedo.
Esteban loco del dolor le puso de costado y le dió una palmada al cadaver,en ese instante,un chorro de líquido negro y espeso,cargado de trozos de tejidos descompuestos salía disparado de los pulmones de Miki,no era agua lo que tenía adentro,eran fluidos de asco y putrefacción. Miki no murió sólo,algo lo vacío ppr dentro para llenarlo con la inmundicia de aquel panteón.
Esta historia,es terrible,pero le pedí permiso a Esteban para contarles el caso,después de un tiempo decidí investigar más sobre el caso de la viuda Macaria,luego les seguiré contando todo lo que descubrí.
Posted Apr 23, 2026, 1:45 AM UTC