¿Qué es lo más feo que te ha dicho tu suegra?

Tengo muchas historias que contar, mi suegra no se destaca por ser muy prudente o pensar demasiado lo que va a decir, siempre se escuda en su edad, pero en todos estos años sus comentarios me hicieron enojar a morir o llorar desconsoladamente, mientras mi esposo, ignorante de dicha situación, la defendía haciéndome enojar aún más y participando de su defensa, todo terminó el día en que escuchó cierto comentario mal intencionado que ella me hizo en la sala de nuestra casa sin percatarse de que mi esposo había entrado a la casa por la puerta del jardín y desde la cocina escucho todo. Gracias a Dios no vivimos en el mismo país y sólo tengo que tolerar sus impertinentes y a veces groseros comentarios cuando viene de visita.

Era domingo y mi esposo había ido por ella a casa de mi cuñada para que pasara el día con nosotros, primero iríamos a misa y después a comer a un restaurante. Desde que yo era soltera acostumbraba arreglarme (en mis años mozos me dediqué al modelaje profesional) pero lo hacía con más esmero los domingos, me maquillaba, peinaba mi cabello con el rizador y elegía ropa más especial que entre semana. Cuando mi suegra llegó no iba muy arreglada y en cuanto me vio bajar, me saludo y espero a que mi esposo se marchara, entonces me pregunto que yo a dónde iba, yo le contesté: A misa, con ustedes… Entonces ella me dijo: Mmm, yo pensé que ibas a otro lado, como andas muy arreglada, En Estados Unidos las mujeres sólo se arreglan así por 2 cosas, una porque trabajan en alguna empresa y se tienen que arreglar y la otra razón es porque quien sabe que andarán buscando y pues como tú no trabajas…

Le conteste que efectivamente no trabajaba y lo que “andaba buscando” era gustarle a su hijo…

Mi esposo hizo su entrada triunfal y le dijo que a qué venía ese comentario, que obviamente yo me había arreglado para ir a misa porque así lo acostumbraba desde siempre. Ella trato de decir que se había malinterpretado su comentario pero da la casualidad que no fui la única que entendió que me estaba diciendo que andaba de loca buscando otros caballeros.

Este incidente sirvió para que mi esposo se diera cuenta del tipo de comentarios que solía hacerme cuando él no estaba y por fin, pudo conocer a su verdadera madre detrás de la máscara de amabilidad que solía poner conmigo cuando él estaba presente. Ella no cesó con sus comentarios pero yo me sentí lo suficientemente apoyada para contestarle con la “misma cortesía”. Y si se atrevía a “acusarme” con su hijo, el siempre me pedía la otra versión…

Posted Jun 7, 2026, 4:35 AM UTC

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