El error de asegurar una vivienda por el precio al que la compraste
El precio al que compraste una vivienda no es el que debería marcar el capital del seguro. Ahí entran la zona, la demanda, el estado del mercado y, sobre todo, el valor del suelo. En un piso céntrico puedes haber pagado mucho por su ubicación, pero si hubiera que reconstruirlo no habría que volver a comprar el terreno. El continente debe cubrir lo que costaría levantar de nuevo la vivienda: estructura, instalaciones, suelos, baños, cocina y acabados similares a los que tienes.
El valor catastral tampoco sirve como cifra automática. Puede orientar, pero mezcla el valor del suelo y de la construcción, y no siempre refleja reformas posteriores ni el coste actual de materiales y mano de obra. Lo importante es calcular un capital parecido al coste real de reconstrucción, revisándolo si has hecho obras relevantes, como renovar baños, cocina, ventanas o instalaciones eléctricas y de fontanería.
Tampoco tiene sentido inflar la cifra por si acaso. Si aseguras la vivienda por más de lo que cuesta reconstruirla, la compañía no te va a pagar ese exceso: indemniza el daño real, no el capital que hayas puesto en la póliza. Solo pagarás una cuota más alta.
El problema de verdad es quedarse corto y caer en infraseguro, que es tener asegurada la vivienda por menos de lo que costaría reconstruirla. No afecta solo a un incendio que destruya toda la casa: si tenías cubierto, por ejemplo, solo el 50% de su valor, la aseguradora puede aplicar esa misma proporción a un siniestro parcial y pagar solo una parte de la reparación.
Posted Jul 17, 2026, 11:35 AM UTC