Qué piensan de esto?
"Sentí que un sólido caso contra el Cristianismo provenía de ese algo tímido, monjil, sin hombría que hay en torno de todo lo llamado cristiano; especialmente en su actitud frente a la resistencia y a la lucha. Los grandes escépticos del siglo XIX, eran ampliamente viriles. Bradlaugh con su modo expansivo y Huxley con el suyo reticente, eran decididamente hombres. Por comparación, parecía evidente la existencia de algo de debilidad y de excesiva paciencia en los consejos cristianos. La paradoja del Evangelio sobre "la otra mejilla", el hecho de que los sacerdotes nunca pelearán y cien cosas más, hacían plausible la acusación de que el Cristianismo era un intento de hacer al hombre demasiado parecido a las ovejas. Lo leí y lo creí, y de no haber leído algo diferente, seguiría creyéndolo. Pero leí algo muy distinto. Volví la página en mi manual de agnóstico y mis sesos dieron una vuelta. Ahora encontraba que si debía odiar al Cristianismo no había de ser porque luchaba poco sino porque luchaba demasiado. El Cristianismo ahora parecía ser el padre de todas las guerras. Había hecho caer sobre el mundo un diluvio de sangre.
Me había enojado contra él porque no se enojaba nunca. Ahora se me decía que me enojara contra él porque su ira había sido lo más tremendo y horrible de la historia humana; porque su ira había impregnado la tierra y se había levantado hasta el sol. Los mismos que reprochaban al Cristianismo la mansedumbre y la pasividad de los monasterios, eran los que ahora le reprochaban la violencia y el valor de las Cruzadas (...).
Pero aquí hay otra explicación. Podría ser el término medio. Los hombres ofensivamente altos le hallarían bajo. Y los muy bajos lo encontrarían alto. Los viejos que ya adquirían corpulencia, le juzgarían insuficientemente lleno; los viejos buenos mozos que ya adelgazaban podrían sentir que propasaban las estrechas líneas de la elegancia. Tal vez los suecos (que tienen el cabello pálido como estopa) le llamaron moreno, mientras que los negros le consideraban definidamente rubio. Abreviando, quizá ese algo extraordinario en realidad fuera lo ordinario, por lo menos, lo normal; el justo medio. Tal vez, después de todo, el Cristianismo fuera sensato y locos fueran todos sus críticos, en varios sentidos locos".
-G. K. Chesterton.
Posted Aug 13, 2026, 4:12 PM UTC