Desperté de un coma y todo fue un sueño
Hola soy Jane, tengo 27 años y vivo en Atlanta, Estados Unidos desde que soy una adolescente.
Siempre e visto videos de historias de Reddit y personas que cuentan su historia, así que decidí contar la mía.
Hace 8 años, iba trotando por las calles de Atlanta, me acuerdo que era verano y el clima era muy agradable.
Yo siempre iba con audífonos y no me preocupaba lo que pasara por mi alrededor.
En aquel entonces, estaba pasando por una etapa difícil ya que había terminado con una pareja que tenía en aquel entonces, y la verdad es que me dolió mucho.
En fin, yo estaba yendo a la casa de una amiga y cuando estaba a punto de llegar, tenía que cruzar al otro lado de la casa donde estaba su casa.
Me paré en la esquina, esperé el semáforo a que cambiara a color verde y cuando lo hizo comencé a trotar.
En un momento escuché un grito de un hombre que decía “cuidado” y cuando mire hacia la carretera venía un auto a toda velocidad.
De un momento a otro, ya no escuchaba la música en mis audífonos, no sentía mi cuerpo y mis ojos se cerraron poco a poco.
Ahora sí viene el giro, fue extraño, porque en segundos me desperté en mi cama como si no hubiera pasado nada, estaba un poco desconcertada porque yo juraba que aquello fue real.
Me levanté rápidamente y llame a mi madre preguntándole si me habían atropellado y cuánto tiempo había pasado, ella se sorprendió y me dijo que no, que no me habían atropellado, que eso creía ella ya que la última vez que me vio estaba sana y salva.
Enseguida tome la conclusión de que todo fue un sueño y pensé que había sido uno muy realista.
Seguí mis días y mis semanas como normalmente lo hacía, aunque había algo distinto, algo se sentía distinto.
Por ejemplo, ya no recordaba tanto a mi ex y el dolor de la ruptura se había ido.
También, estaba mejor económicamente y todo parecía más alegre.
Un día, mis amigas planearon ir a un bar al que me invitaron, y yo accedí.
Todo iba muy bien, cuando de repente mi mejor amiga llegó hacia donde estaba yo con un chico, y esa escena la voy a recordar siempre.
El chico era alto, rubio y de lentes, y muy guapo.
Enseguida mi amiga me dejó sola con él y yo sabía por qué lo había hecho.
Entablamos una conversación la cual fluyó muy bien.
Hablamos sobre la vida, los estudios, el trabajo y lo que nos gustaba.
Él se llamaba Oliver, tenía 21 años y le gustaba mucho el cine, quería ser director de cine.
Enseguida conectamos y intercambiamos números.
Ahí fue cuando todo empezó a ir mejor, las semanas pasaban y el y yo íbamos conectando cada vez más, hasta que en un momento, lo previsto pasó y nos convertimos en pareja.
Todo iba excelente. Él era cariñoso, detallista y muy bueno, todo lo que había soñado.
Pero todo eso, no duró mucho.
Un día, caminando hacia la casa de mi amiga, a la cual estaba yendo cuando me “atropellaron” en mi sueño, todo se sentía extraño, las voces empezaron a distorsionarse, la luz del sol empezó a brillar más fuerte y blanca, empecé a sentir voces en mi cabeza, y cuando llegué a la esquina donde en mi sueño había cruzado, fue la última vez que hablé con el amor de mi vida.
Recuerdo que le colgué el teléfono porque me sentía mareada y sentía que algo no andaba bien, y cuando pise ma carretera, sentí como mi cuerpo se caía lentamente y parecía que se iba partiendo en pedacitos.
Permanecí un minuto viendo todo negro y con un sonido constante y molesto en mis odios, hasta que empecé a abrir los ojos.
Desperté en la cama de un hospital, con las luces blancas y fuertes y la voz de mi madre con la del doctor.
Sentí miedo, miré a mi alrededor y con la garganta seca llame a mi madre como pude, ella giró rápidamente y me abrazó mientras lloraba, el doctor caminó rápidamente a ver cómo estaba.
Lo primero que pensé, fue que estaba mareada en la calle y cuando le colgué a Oliver, crucé la calle sin ver y me habían atropellado.
Enseguida que pude, pregunté por el.
Mi madre estaba confundida y me preguntó de quién hablaba, le contesté que de mi novio y ella me dijo que no sabía de ningún novio que se llamada Oliver.
Empecé a sentirme nerviosa. Le dije que se lo había presentado y ella me dijo que no recordaba eso.
Mi ansiedad aumentó y como pregunta final le pregunté qué día me habían atropellado y cuánto llevaba en el hospital.
Yo juraba que me habían atropellado ayer, que ayer era 18 de octubre.
Pero no, la respuesta fue otra.
Mi madre me dijo que me habían atropellado el 18 de junio, que fue aquel día que desperté del sueño donde me habían atropellado. Pero ahora me daba cuenta de que no era un sueño, era la realidad. El sueño era lo que yo había estado viviendo.
Mi madre me dijo que había estado 5 meses en coma, pero eso era lo que menos me importaba.
Empecé a llorar porque había perdido al amor de mi vida, me había enamorado de él tanto que ambos decíamos que nos íbamos a casar.
Pero todo eso fue un sueño.
Después de eso, tuve depresión y fui al psicólogo, por eso, y porque tenía miedo de constantemente estar en un sueño.
Los meses pasaron. Recuerdo que era febrero. Yo ya estaba recuperada del accidente, como nueva, pero la herida emocional todavía seguía.
Una noche de febrero, decidí ir a un bar, específicamente al que había ido cuando “conocí” a Oliver.
Allí me senté sola y empecé a beber.
Hasta que en un momento, alguien se sentó a mi lado, y cuando miré, casi saltó del susto.
Empecé a pellizcarme y a cerrar los ojos fuertemente para saber si era un sueño o no, no quería que pasara lo mismo.
A mi lado se encontraba un chico igual a Oliver, aunque no era solo igual, era Oliver.
Mis ojos de empezaron a humedecer y salté hacia aquel chico y le di un abrazo, al principio se mantuvo como estaba pero después me dio unas palmaditas en la espalda, y cuando lo solté, me preguntó si estaba bien.
Yo le dije que sí y que me perdonara, que me habia recordado a alguien que quería mucho.
El solo rio y me invitó a tomar un trago.
Conversamos y luego intercambiamos números.
Y saben que? Él tenía 21 años y también se llamaba Oliver, también amaba el cine y quería ser director de cine.
Pasaron las semanas y al igual que antes, conectamos y con el paso del tiempo nos hicimos pareja.
Aunque esta vez, si duró. Nos enamoramos de verdad y con el paso del tiempo me propuso matrimonio.
En 2021 nos casamos y hoy vivimos felices.
Hace un tiempo le conté por qué lo había abrazado aquel entonces en el bar, y él me dijo que estábamos destinados a estar juntos y que siempre me elegiría a mí.
Siempre quise escribir un libro sobre mi historia, pero siempre e sido perezosa.
Así que si alguien quiere tomar la inspiración, es bienvenido!
Esta historia es real y todo está basado en mi historia, en lo que yo viví.
En fin, si llegaste hasta aquí, gracias por leer.
Posted Sep 21, 2026, 6:21 PM UTC