La política en tiempos de indignación: propuesta para cambiar las ideas de los idiotas [Daniel Innerarity]
A) Daniel Innerarity acaba de publicar La política en tiempos de indignación, un análisis y revisión de la idea que sobre la política tiene la sociedad de la crisis y las cenizas del 15 -M. Una propuesta para cambiar las ideas de los idiotas, término con el que se conocían en la antigua Grecia a los que no se ocupaban de los asuntos públicos.
B) Sostengo que la distinción derecha-izquierda va a seguir existiendo, pero el conflicto social se va a pluralizar. No se va a fijar solamente en el asunto redistributivo clásico sobre el que se ha formado el antagonismo conservador-socialdemócrata, sino que va a poner en la agenda otro tipo de asuntos, como los derechos sociales de nueva generación o las cuestiones identitarias.
C) A partir del 15-M, surge Podemos con una pretensión de transversalidad. Aspira, sobre todo en la segunda fase, a hacer irrelevante el eje derecha izquierda. Lo que parece desmentir esa pretensión es la aparición de Ciudadanos. Es decir, en el eje de la nueva política aparece una división radical entre una derecha y una izquierda. En definitiva, Podemos no ha sido capaz de aglutinar la ola de indignación del 15-M en una sola clave partidaria.
D) En la actualidas no se puede definir derecha-izquierda con la simplicidad de otros momentos Hay una derecha estatalista y una derecha desreguladora. Hay una izquierda liberal y otra estatalista. En buena parte lo que está pasando es que, además del eje izquierda-derecha, hay otros ejes de identificación política sobre los cuales nos tenemos que posicionar.
E) Hace unos años estábamos muy preocupados con la desafección, el desinterés, la baja participación en las elecciones. Ahora estamos en una fase de interés por la misma...por lo que tenemos que conseguir que todo esto dé lugar a una transformación efectiva de la realidad política y social....Y por eso hay que opinar, hay que configurarse una opinión propia bien informada, incluso hay que participar en política…. Y hay que entender de qué va la cosa. Si no hacemos el esfuerzo de intentar entender de qué va la cosa otros decidirán por nosotros.
F) En la universidad nos interesa la verdad y, por eso, en nuestras discusiones siempre hay un punto de evidencia que pone fin a la discusión. En la política no. En la política hablamos de lo justo, de lo correcto, de lo oportuno. No sólo de lo verdadero. Y por tanto no estamos gestionando una evidencia. Por consiguiente, los que están en la política son personas que discuten hasta el agotamiento porque nunca habrá una objetividad que ponga punto y final a su discusión...El hablar es una forma de hacer. ¡Qué peligrosa es una sociedad que considera que hablar tiene que ser sustituida por hacer!
G) En este mundo, la idea de representación tiene que ser reconfigurada. Tendríamos que pensar que la representación en vez de ser concebida como un mal remedio para una supuesta democracia directa, que sería lo magnífico, es un elemento fundamental para calibrar, deliberar acerca de nuestros intereses y construir la voluntad popular....Yo defiendo una democracia deliberativa y, por tanto, una democracia en la cual yo no accedo al espacio público de discusión sabiendo perfectamente qué es lo que me interesa y qué es lo que quiero, sino que lo descubro en el contacto, en el diálogo con otros de manera conflictiva. Quizá no nos representan bien, pero alguien nos tiene que representar.
H) No puede ser que un Político que ha estado controlando un sector de la economía pase directamente a trabajar en ese ámbito. Ahora bien, al mismo tiempo es necesario que por el Parlamento pase gente activa en ciertos sectores profesionales....Es bueno que el Parlamento sea un lugar de tránsito y eso no es posible si no pasan por ahí universitarios que saben de la universidad, empresarios que saben de la empresa, sindicalistas que saben del mundo laboral…Si ponemos muchas dificultades para ese tránsito vamos a un parlamento constituido por gente que no tiene nada que perder. Es decir: por funcionarios.
I) ¡Ojo al dato! En los años venideros no es previsible una política sin un elemento de adaptación a un entorno tremendamente cambiante. El problema es que ya comienzan a plantearse modelos alternativos peligrosos. Por ejemplo, los chinos han descubierto que la planificación estratégica es posible si no hay elecciones, si prescindimos de ese elemento de vulnerabilidad política que es contar de manera continua con la aceptación popular. En muchos países emergentes, en muchas escuelas de negocios y en ciertos sectores de los think tanks de la nueva derecha el modelo chino está empezando a tener sex appeal. O defendemos que la política tiene que ver con la gestión de un mundo muy cambiante de certezas con fechas de caducidad o vamos a tener una gran presión de otros modelos que son más bien de tipo autoritario.
J) Vivimos en un ciclo infernal en el que no estaría de más recomendar serenidad. El escenario público está lleno de promesas, de expectativas que permiten el acceso al poder a gente que no ha reflexionado lo suficiente sobre qué hacer con el poder. Pensemos en el caso de Obama, dicho sea con todas las admiraciones que le tengo. El Obama candidato es tan bueno (no sé si ha habido alguno recientemente mejor que él) que el Obama gobernante es una decepción. Sólo puede defraudar. Yo recomiendo siempre a los políticos que manejen con cuidado las expectativas que suscitan....Estamos en un proceso de aceleración tal que los procesos de decepción se han acortado dramáticamente. Los carismas se desvanecen, las promesas se incumplen, lo nuevo aparece ya como viejo y la lógica de la moda se ha apoderado de la lógica de la política, por la que ésta ya es una cuestión de fashion, de temporada: Y, además, como la moda funciona como reposición de lo viejo eso da oportunidades a que lo viejo se recicle y vuelva a aparecer.
K) Póngamos sobre la mesas cuatro o cinco temas en los que necesariamente tenemos que ponernos de acuerdo: la organización territorial, la política educativa y la relativa a la investigación, la sostenibilidad del Estado del bienestar— y el resto lo dejemos a la libre discusión. Hoy en día no se consigue una transformación en temas centrales que definen nuestros marcos de convivencia si no hay acuerdos amplios en los parlamentos y complicidad en la sociedad civil. [Fuente: http://huff.to/1Mr0WI3]
Posted Sep 16, 2015, 8:13 AM UTC